Un conflicto puede ser interno, externo o en relación con una colaboración de la empresa. En todas estas situaciones, la mediación se puede ver como una herramienta de gestión muy sofisticada y efectiva que puede crear valor para ambas partes en un período de tiempo relativamente corto, con muy poco riesgo (o ninguno) y con un coste reducido. También ofrece un entorno mucho más agradable para resolver disputas o diferencias como: • Incumplimientos de acuerdos o contratos • Áreas grises en la ejecución de proyectos • Conflictos con clientes, competencia o proveedores • Negociaciones importantes, estratégicas o complicadas • Disputas relacionadas con asociaciones empresariales, mercantiles o de otro tipo
|